domingo, 22 de agosto de 2010

HISTORIA DE UN ZAPATO, HISTORIA DE UNA VIDA

El día 19 de agosto de 2010 a eso de las dos y media de la tarde, se veían transitar todo tipo de zapatos, estos daban características de sus dueños, pero unos llamaban la curiosidad de la gente; pues eran algo extraños y contaban los pasos que tal vez muchas personas recorrieron en esos zapatos.


Era un calzado de fiesta, que contaban la historia de una persona, que al igual que muchos fue y es víctima de la sociedad. Cuando los zapatos se acercaron hacia Ana María Amado, ella detallo cada parte de ellos; la suela estaba rota, su cuero ya desgastado, sus cordones deshilachados y con barro, seguro de tanto caminar, de un momento a otro una voz ronca y fuerte musito… Ana María esperaba que fuera la de un hombre por los zapatos; y le dijo: “madre me regala algo de comer o una monedita”, no subió la mirada para mantener la intriga del aspecto de su cara, simplemente le dijo: “no tengo otro día será”.

De un momento a otro llegaron unos zapatos negros, embolados, con sus cordones bien puestos y la bota del pantalón, daba a entender que se trataba de un celador de la universidad, separo al lado de Ana María y le dijo al individuo: “váyase no moleste a los estudiantes, váyase, váyase”.

Los zapatos sucios se quedaron en la cabeza de Ana María todo el día, y pensó en como la sociedad se encarga de clasificar a las personas, por la forma de vestir, la de hablar, por unos zapatos sucios, etc. Seguramente el celador le pudo pedir el favor de que se retirara y hablarle de la mejor manera, tratarlo como alguien más que hace parte de la sociedad.

Finalmente no se supo qué ocurrió con esa persona conseguiría algo de comer? o tal vez le darían dinero? y lo gastaría en droga? para olvidar la vida que escogió e ir a ese mundo con el que tanto sueña y seguramente los zapatos sucios lo acompañaran en esta travesía.

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